Por qué trabajo en esto

Una planta que funciona bien no es una planta con los papeles al día. Es una planta donde la gente vuelve a su casa como llegó, donde lo que sale por la puerta no le hace daño a nadie, y donde se puede trabajar sin miedo a equivocarse.

Pasé treinta años gestionando una planta por dentro antes de asesorar plantas desde afuera. Conozco la presión de producir y conozco la distancia que hay entre lo que dice el manual y lo que pasa cuando arranca el turno. Y vi registros que se llenaban al final del día para cumplir con un auditor que nunca los iba a leer.

De ahí sale mi manera de trabajar. Los datos de una planta sirven para mejorar el proceso, no para vigilar a la gente. La seguridad no es un legajo: es que el operario tenga menos miedo a equivocarse. Y el cumplimiento ambiental no es un certificado colgado: es que lo que producimos sea inocuo para quien lo consume.